Homilías
21 DE JUNIO: DUODÉCIMO DOMINGO DURANTE EL AÑO
LA TEOLOGÃA DEL “SUEÑO DE JESÚSâ€
Hay siempre paralelismo entre la 1ª. lectura y el evangelio. Hoy, en la 1ª. lectura del libro de Job, un libro escrito entre los siglos V y III antes de Cristo, sabemos que Job está afligido después de haber perdido todo: hasta la familia y la salud, pero se siente inocente hasta el punto de exclamar hacia Dios: “le darÃa cuenta de mis pasos y avanzarÃa hacia él, como un prÃncipeâ€. Job se encuentra ante el llamado “silencio de Diosâ€, que Nietzsche en 1900 gritarÃa: “Nosotros hemos matado a Dios, ya no existeâ€. ¡Pero ha resucitado! En este marco podemos meditar el evangelio: los discÃpulos en la barca, con Jesús dentro y durmiendo en la popa con la cabeza sobre un almohadón. Se declara una tempestad y las olas parece que van a romper los maderos de la barca. Los discÃpulos angustiados despiertan a Jesús y le dicen que si no le importa que todos perezcan ahogados. Jesús calma la tormenta con su sola voz y les dice: “¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?â€... Esa fe que en la segunda lectura le hace exclamar a S. Pablo en su carta 2ª. a los Corintios: “Nos apremia el amor de Cristo...Cristo murió por todos, para los que viven ya no vivan para sÃ, sino para el que murió y resucitó por ellosâ€. También me gusta lo que escribió Ramón Lull, el gran doctor medieval, en su libro “Del Amante y del Amadoâ€. Cuando el amante se queja de que el Amado estaba ausente en los momentos de dolor, el “Amado†(que es Jesucristo) responde: “¿Acaso en mi ausencia no estaba presente contigo?â€... Frase enigmática, pero que quiere decir que, cuando estamos agobiados como Job o los apóstoles en la barca al tiempo de la tormenta, cuando nos afligen enfermedades o desgracias familiares o desgracias eclesiales o del mundo entero, hoy que hay tantas guerras, asesinatos, odios, etc. etc., es precisamente entonces cuando Jesucristo nuestro Señor nos oye mejor nuestra voz suplicante y desgarrada, que ora más sinceramente que cuando todo está normal y tenemos peligro de caer en la rutina insÃpida de los dÃas vulgares. Asà es, “el sueño de Jesús†es una “ausencia-presenteâ€. Nuestro sueño, muchas veces, es una “presencia-ausenteâ€. Pensemos en la profundidad de esa frase de Ramón Lull, en el reproche de Jesús: “¿Aún no tenéis fe?â€...Si estamos, como estamos, en la barca de y con Jesús, no debemos temer nada, debemos fiarnos del Hijo de Dios que “duermeâ€, estar seguros de que todo irá bien, aunque haya tempestades...Y exclamaremos como hace Pablo al final de esa 2ª- lectura de hoy: “El que vive con Cristo es una creatura nueva. Lo viejo ha pasado, ha llegado lo nuevoâ€. Pidamos esa plena confianza en Jesucristo, que nos renueve y vigorice en medio de las tormentas internas y externas. Concluyo con muchos párrafos de la muy apropiada y bien conocida poesÃa de Santa Teresa de Jesús o de Ãvila: NADA TE TURBE ‘Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza; quien a Dios tiene nada le falta: solo Dios basta’. Eleva el pensamiento, al cielo sube, por nada te acongojes, ‘nada te turbe’. A Jesucristo sigue con pecho grande, y venga lo que venga, ‘nada te espante’... Confianza y fe viva mantenga el alma, que quien cree y espera ‘todo lo alcanza’... Véngale desamparos, Cruces, desgracias; Siendo Dios su tesoro, ‘nada le falta’... ‘solo Dios basta’... j.v.c.
PACIENTE RECUPERACIÓN
RECUPERAR, RESCATAR, SALVAR - Comentario a las lecturas bÃblicas del CUARTO DOMINGO DE CUARESMA – 250330
¿Dónde ponemos más nuestra mirada: en las guerras, desastres ecológicos y corrupción que nos espantan o en las cosas buenas que casa dÃa nos suceden?