Homilías
NO PIENSEN EN LO QUE PASÓ
Comentario a las lecturas bÃblicas del QUINTO DOMINGO DE CUARESMA – 250406
Después de reconocer humildemente nuestro pecado ¿nos hemos acogido al perdón misericordioso de Dios?
Isaías 43; Salmo 125; Filipenses 3; Juan8
“No se acuerden de las cosas pasadas, no piensen en las cosas antiguas. Yo estoy por hacer algo NUEVO”: Estas palabras del profeta Isaías que escuchamos en la primera lectura de hoy, fueron dirigidas a un pueblo contrito y humillado, ansioso de regresar a su patria tras un largo destierro. Son palabras que animan, consuelan y reconfortan. Son palabras que los hacen volver a confiar. Son palabras que muestran a un Dios que ha esperado pacientemente el retorno de sus hijos extraviados.
¿Así que Dios no es un “juez castigador” como lo pintan algunos malos lectores del Antiguo Testamento? Efectivamente, lo que Él quiere es darle a su pueblo una NUEVA VIDA. Es lo que quiere para toda su Creación y, por cierto, es lo que quiere para nosotros. ¿Y cómo lo hace Dios? Lo hace por medio de su Hijo Jesús.
Lo NUEVO es lo ETERNO. Lo ETERNO es lo de SIEMPRE. ¿Será esta frase una locura, una paradoja o una verdad? Veamos.
Justamente, éste es el sentido de la venida de Jesús a esta tierra, de sus enseñanzas, de sus milagros, de su Muerte y Resurrección.
Partimos de la base que Jesús es nuestro Dios, por lo tanto, es ETERNO y ha existido SIEMPRE. Precisamente este JESÚS, el Jesús de todos los tiempos, el JESÚS ETERNO es el que ha venido a este mundo terrenal, a este mundo pasajero, a este mundo herido, a este mundo caído, a este mundo pecador, a nuestro mundo. Justamente es aquí donde viene a ofrecernos algo totalmente NUEVO. Nos ofrece; no nos impone; no nos obliga; nos invita… pero con toda la convicción de quien sólo desea nuestra plena felicidad, nuestro bien.
¿Cómo lo hace Jesús?
Jesús quiere presentarnos el verdadero rostro de Dios, su Padre, nuestro Creador y Padre amoroso, nuestro Creador y Padre misericordioso, el Padre que pacientemente espera nuestro regreso libre y confiado. Porque el Creador es amoroso, todo lo crea en el amor y en la armoniosa interrelación: lo vemos y comprobamos observando el orden y armonía de toda la Naturaleza, desde la armonía y orden de las constelaciones y astros hasta la ecología e interrelación natural de plantas y animales.
¿Por qué esta amorosa armonía de la Creación no se da en nosotros, los humanos? Se da, pero muchas veces, la rechazamos. Porque fuimos creados inteligentes y libres, capaces de actuar fuera o en contra de los designios del Creador. Esto es lo que nosotros reconocemos como pecado. Nos reconocemos pecadores. Todos los males que de una u otra manera nos acontecen, tienen su origen allí, en el pecado. ¡Y es justamente de eso viene Jesús a rescatarnos, a salvarnos!
Ahora sí, y con mucha mayor que en el caso del Profeta Isaías, ahora sí que vienen las palabras que escuchamos en la primera lectura: “No se acuerden de las cosas pasadas, no piensen en las cosas antiguas. Yo estoy por hacer algo NUEVO”. Esto es lo que sucedió en el episodio que escuchamos del Evangelio. Esto es lo que Jesús produjo en el alma de esa pobre mujer adúltera. Ella salió NUEVA, así como tantos ciegos, cojos, mudos y sordos que fueron sanados e incluso resucitados por Jesús. Salieron NUEVOS.
El Salmo responsorial de hoy (125 de la Biblia antigua) nos habla de lágrimas y cantos, poniéndolos en contraste y cómo Dios nos ayuda a dejar atrás los aspectos dolorosos y negativos, mirando con esperanza y gratitud por lo que Él nos quiso y nos quiere dar.
No podemos terminar esta reflexión sin observar lo que sucedió a Saulo de Tarso, el duro perseguidor de los cristianos, cuando Jesús lo llamó convirtiéndolo en el Apóstol San Pablo. Él lo dice en su carta a los filipenses que escuchamos en la segunda lectura. Él nos dice que toda su vida pasada la considera una “desventaja” o “desperdicio”, en comparación con lo que encontró en Jesús. La Biblia de Jerusalén traduce como “basura”. La versión original griega dice “kopria” que se traduce “estiércol”. San Pablo es fuerte y convincente: Jesús ha hecho de él un hombre NUEVO.
A nosotros, los que creemos en Jesús y tratamos de ser consecuentes con sus enseñanzas y consejos, el tema es más estimulante aún. Nos está hablando de una vida NUEVA más allá de nuestra muerte y resurrección: VIDA NUEVA Y ETERNA, feliz, gloriosa, en armonía y amor.
Y nosotros:
NO PIENSEN EN LO QUE PASÓ
Comentario a las lecturas bÃblicas del QUINTO DOMINGO DE CUARESMA – 250406
Después de reconocer humildemente nuestro pecado ¿nos hemos acogido al perdón misericordioso de Dios?