Homilías

EL MONTE CARMELO

NUESTRA SEÑORA DEL MONTE CARMELO DOMINGO 16 DE JULIO DE 2023

¿QUÉ SIGNIFICA PARA NOSOTROS, LOS CHILENOS, QUE LAVIRGEN DEL CARMEN SEA NUESTRA PATRONA, REINA, MADRE Y PROTECTORA? Vamos a remontarnos en la historia desde hace más de tres mil años.

Nuestro punto de partida es el MONTE CARMELO, bello parque natural situado en Galilea, al norte del país de Israel, en el extremo oriental del Mar Mediterráneo. La Biblia hace alusión ponderando el encanto del lugar. Fue allí donde novecientos años antes de Jesucristo, el profeta Elías tenía su lugar de oración y donde se llevó a cabo el episodio que nos presenta la primera lectura de la liturgia de hoy: Elías invoca a Dios, suplicándole enviar la lluvia sobre su pueblo angustiado por la sequía. 

Llegado el cristianismo, ermitaños que habitaban el Monte Carmelo en recuerdo del profeta Elías, formaron una Comunidad que se constituyó en la Orden Religiosa de Nuestra Señora del Monte Carmelo: los carmelitas. Todo esto, allá, en el Medio Oriente, en el lejano país de Israel.

Los cristianos de Europa, especialmente los más alejados de la Tierra Santa, como Italia, Francia, España y Portugal se sentían atraídos por visitar los lugares donde había vivido el Señor y organizaban peregrinaciones atravesando el Mar Mediterráneo de Oeste a Este, en frágiles embarcaciones de madera, impulsadas por el viento o por remos. Después de varios días de navegación, ya acercándose a la costa palestina, lo primero que se dejaba ver en el horizonte todavía lejano era ¡EL MONTE CARMELO! Llenos de fervor, entonaban cantos a la Virgen, Nuestra Señora del Monte Carmelo. ¡Ella los llevaría a Jesús! 
Así nació la devoción a la Virgen del Carmen, Patrona de los navegantes.
Pueblos de navegantes fueron los españoles y portugueses. Ellos, cruzando los mares llegaron a nuestras tierras americanas. No podemos negar que, movidos por la codicia, nos robaron muchos tesoros y ambiciosos de poder cometieron muchos abusos. Sin embargo, debemos reconocer y agradecer que compartieron con nosotros la Fe cristiana y el amor a la Virgen. Son cientos de advocaciones con las que los diversos pueblos de América honramos a la Virgen, sin embargo - ¡afortunada decisión de nuestros padres de la Patria! – la Virgen del Carmen quedó con nosotros.
¡Cómo no considerar una bendición que la Patrona de los Navegantes sea la Madre y Protectora de la nación que tiene uno de los litorales más extensos del mundo!
La Fe que recibimos es un regalo que no hemos alcanzado por nuestros méritos sino por la sola bondad de Dios y porque María nos ha cuidado. Fue voluntad de Jesús que María fuera nuestra Madre como lo hemos escuchado en el trozo del Evangelio de hoy. Fue la preocupación de nuestros mayores la que nos transmitió estos tesoros. No los guardemos egoístamente; compartámoslos.

ORACIÓN DE LOS FIELES 
Dios nuestro que nos has regalado a Nuestra Señora del Carmen como Madre y Reina de Chile, por su intercesión te pedimos acoger nuestras súplicas por nuestras necesidades y las de todo el mundo: 
1 Por la santa Iglesia: para que, acogiendo con humildad y fe el don de la salvación, sea, cada vez más, canal de gracia y de perdón para la humanidad.
2 Por los más necesitados de nuestra sociedad: para que todos reciban la ayuda y el calor de un servicio generoso por parte de quienes, como María consagran su vida en beneficio de los demás.
3 Por las familias: para que guarden íntegro el sentido cristiano de la vida y resuelvan en la caridad los problemas que puedan surgir entre padres e hijos.
4 Por los jóvenes: para que busquen la verdad con corazón libre y puro, asumiendo las dificultades y sacrificios inherentes a la fidelidad al Evangelio.
 5 por todos nosotros reunidos en la celebración de esta solemnidad: que el espíritu de gratitud y de alabanza que brilló en la Virgen María nos haga siempre fieles en los momentos de prueba y de alegría.
Padre misericordioso, tú que conoces nuestro corazón, ven en ayuda de nuestras debilidades y, por la intercesión de María, nuestra Madre y Reina, escucha nuestras súplicas.


Música

PACIENTE RECUPERACIÓN

RECUPERAR, RESCATAR, SALVAR - Comentario a las lecturas bíblicas del CUARTO DOMINGO DE CUARESMA – 250330

¿Dónde ponemos más nuestra mirada: en las guerras, desastres ecológicos y corrupción que nos espantan o en las cosas buenas que casa día nos suceden?