Homilías
12 DE JULIO: DOMINGO 15 DURANTE EL AÑO
NO SER COMO “SACOS†SINO COMO “FUENTESâ€, por Juan Vicente Catret S.J.
Siempre que nos toca este evangelio del envÃo de los doce apóstoles, de dos en dos, por Jesús, en misión, a propósito de las advertencias o normas que les da, me viene a la mente el comentario que hace San AgustÃn acerca de esas palabras de Jesús: “No llevaréis alforjaâ€...y “predicar la conversión, echar demonios, ungir con aceite a los enfermos y curarlesâ€. Y el comentario de San AgustÃn es el tÃtulo de esta homilÃa: “No ser como “sacos†sino como “fuentesâ€. Y esto va también para nosotros: todos los cristianos. Ser como un “saco†es ser egoÃsta, buscar todo lo bueno para sà mismo, olvidarse de los demás, no compartir los dones recibidos: alegrÃa, bienestar, paz, alimentos ...
Ser como una “fuente” es ser generoso, salir de sí, darse en servicio a los demás, llevarles la paz y alegría de Jesús el Señor. Tal como nos lo presenta S. Pablo en la segunda lectura de este domingo: el Cristo cósmico por quien todo ha sido creado, el Cristo redentor en el que todo se recapitula.
Por lo tanto, hoy se nos llama:
1º. A imitar a Jesús: que él sea el centro de nuestra vida y de nuestro mensaje a los demás, a todos nuestros prójimos. Jesús es la “fuente de agua viva” que nos llena siempre, que hace que no nos sequemos nunca dándonos a todos.
2º. Sentirnos llamados a una misión cada uno en particular, en el sitio en donde vivimos, trabajamos, sufrimos y nos alegramos.
3º. Llevar esa gran noticia de que somos perdonados, salvados, pacificados por Cristo. Convertirnos más y más a ello y testimoniarlo ante los demás.
4º. Y todo es por el amor de Jesús derramado en nuestros corazones.
A todos nos llama Jesús, lo mismo que en la primera lectura siente el profeta Amós cuando dice: “El Señor me sacó de junto al rebaño y me dijo: Ve y profetiza a mi pueblo de Israel”.
Concluyo con una poesía de Ana María Primo Yupera, que viene a propósito de ese darse a los demás como “fuentes” y que ella titula:
COMPARTIR
Si sufres,
yo a tu lado comparto tu dolor.
Si lloras,
contigo en el silencio,
llora mi corazón.
Cuando asome la risueña alborada
y brote de tu alma
una eterna canción,
entonces...
unida a tu alegría
también cantaré yo.
Tus llantos y tus cruces
tus amargas tristezas
tus horas de alegría
junto a ti vive siempre, siempre,
mi corazón.
j.v.c.
PACIENTE RECUPERACIÓN
RECUPERAR, RESCATAR, SALVAR - Comentario a las lecturas bÃblicas del CUARTO DOMINGO DE CUARESMA – 250330
¿Dónde ponemos más nuestra mirada: en las guerras, desastres ecológicos y corrupción que nos espantan o en las cosas buenas que casa dÃa nos suceden?